La certificación IFS (International Featured Standards) es un sello de calidad y seguridad alimentaria que demuestra que una empresa produce alimentos de forma segura, controlada y cumpliendo unos requisitos muy exigentes.
Imagina que un supermercado quiere comprar productos a una fábrica de embutidos. Antes de hacerlo, quiere estar seguro de que esa fábrica trabaja correctamente. La certificación IFS sirve precisamente para dar esa confianza.
Explicado de forma muy sencilla
Es como pasar una ITV, pero en lugar de un coche, la pasa una empresa que fabrica alimentos.
Un auditor independiente visita la empresa y comprueba, entre otras cosas, que:
- Las instalaciones están limpias.
- Los alimentos se elaboran de forma higiénica.
- Se controla la temperatura.
- Los trabajadores siguen normas de higiene.
- Se puede saber de dónde viene cada materia prima y a quién se ha vendido cada producto (trazabilidad).
- Existen controles para evitar contaminaciones y errores.
- La empresa cumple la legislación aplicable.
Si todo está correcto, la empresa obtiene el certificado IFS.
¿Para qué sirve?
Principalmente para:
- Dar confianza a clientes y consumidores.
- Poder vender a grandes cadenas de supermercados y distribuidores.
- Demostrar que la empresa trabaja con altos estándares de calidad y seguridad alimentaria.
- Reducir el riesgo de problemas o retiradas de productos.
¿Quién suele necesitarla?
Empresas como:
- Industrias cárnicas.
- Panaderías y pastelerías industriales.
- Fábricas de conservas.
- Envasadoras de frutas y verduras.
- Almazaras y envasadoras de aceite de oliva.
- Empresas de platos preparados.
- Fabricantes de bebidas.
¿Es obligatoria?
No.
La ley no obliga a tener la certificación IFS. Sin embargo, muchos supermercados y grandes clientes sí la exigen para comprar productos a un fabricante. En la práctica, para muchas empresas alimentarias es casi imprescindible si quieren vender a determinadas cadenas.
Un ejemplo
Una empresa produce aceite de oliva virgen extra.
- Sin IFS: puede vender a pequeños clientes que no la exijan.
- Con IFS: puede acceder con mayor facilidad a grandes supermercados nacionales e internacionales, porque demuestra que cumple un estándar reconocido internacionalmente.
En una frase
La certificación IFS es un certificado que acredita que una empresa fabrica alimentos de forma segura, con controles de calidad rigurosos y siguiendo normas reconocidas internacionalmente.